Promoción de la arquitectura tradicional

La inmigración masiva y reciente a los Estados Unidos - desde el país en general y especialmente desde el departamento de Huehuetenango - de una población olvidada a su suerte por generaciones, si bien ha traído beneficios económicos de urgencia para ella, también ha tenido un fuerte impacto sobre su identidad cultural y por ende el entorno arquitectónico, parte de esta identidad y también parte del patrimonio regional y nacional.

A través de un concurso con premios atractivos, de las casas “orgullosamente guatemaltecas” más bonitas, se busca que la misma población pueda mejorar su vivienda sin desvalorizar su cultura ni perder su identidad, en este caso a través de su arquitectura tradicional de características tan peculiares a los Cuchumatanes.

Mire nuestro album de fotos sobre la arquitectura tradicional de los Cuchumatanes !

En mayo del 2008, se concluyó la primera edición del concurso. Noventa y tres casas se inscribieron y la sola organización del concurso propició largas discusiones y debates sobre el tema. Los premios (de un monto total de 12 000 Q) fueron financiados por la Cooperación Española, la empresa Monolit, el empresario Emilio Mendez y otros clientes del Unicornio Azul, (familia Gachet- Grandperrin) demostrando una relación esperanzadora entre turismo y cultura.

Para la segunda edición, se quiere ampliar la población concernida. De un presupuesto de Q 14 000, ya se cuenta con Q 4 000 del Señor Enrique de León (Restaurante Hacienda Real), Q 2000 de la señora Elsa Ramos (Islas  Canarias), Q 3 000 del señor Juan Pablo Olyslager y 2 350 de otros huéspedes del Unicornio Azul. Por lo que solo nos falta 2 650 Q para empezar ! El Unicornio Azul se encarga de toda la concepción, organización y realización del proyecto así como del hospedaje y alimentación del jurado y medios de comunicación.

Marco conceptual

"En los países (…), su identidad nacional y cultural se empobrecerá irremediablemente si se atrofian los vínculos que las unen con su pasado. Ninguno de estos vínculos es mas importante que el entorno arquitectónico autóctono (…) Es de importancia primordial desarrollar en el seno de la población y de sus representantes políticos el orgullo por su entorno histórico y el sentido de responsabilidad de la conservación de su patrimonio. Se debería estimular la fundación de agrupaciones voluntarias de salvaguardia y de asociaciones de carácter no lucrativo y la institución de recompensas honoríficas o pecuniarias para que se reconozcan las obras ejemplares (…)”

Coloquio sobre la conservación de pequeñas ciudades históricas – Rothenburgo, 1975